La caries en seis puntos

1.- La caries dental es una enfermedad bacteriana que infecta los dientes. Los azúcares que ingerimos, al ser metabolizados por la placa bacteriana, producen unos ácidos que hacen que el pH de la boca descienda, lo que provoca la desminaeralización de las piezas dentales.

2.- La caries puede aparecer desde el mismo instante en que salen los primeros dientes.  Por ello, es importante limpiar con una gasa húmeda los dientes de los bebés.

3.- La caries es contagiosa. Por ello, tenemos que tener especial cuidado con los niños. El intercambio de saliva puede transferir estos gérmenes a la boca de los pequeños. Debido a esto, es importante recordar que los chupetes y las tetinas se deben limpiar con agua.

4.- Si la caries sólo afecta al esmalte no duele, pero si los microbios infectan la dentina -tejido interior del diente-, sí provoca dolor. Especialmente al ingerir azúcares y alimentos muy fríos o calientes.

5.- En los casos en que la infección progresa, y llega hasta el nervio, se forma pus y aparece el flemón que trata de expulsar el pus al exterior.

6.- Una caries en un ‘diente de leche’ que llega hasta la raíz, afecta al diente definitivo. De ahí que haya que vigilar la buena salud tanto de los dientes temporales como de los permanentes.

Para evitar la caries basta con una medida muy sencilla: mantener una higiene oral impecable. Como hemos dicho en el punto 2, en el momento en que a los bebés les empiecen a salir los dientes habrá que limpiárselos con una gasa humedecida. A partir de los dos años, se debe enseñar a los niños a utilizar el cepillo de dientes, tras cada comida. Al principio, necesitarán la ayuda de los padres, quienes cepillarán con delicadeza y muy poca pasta dentífrica sus dientes.

En caso de que detectemos una caries, debemos acudir a nuestro dentista para que nos haga una revisión completa y nos recomiende el mejor tratamiento para solventarla.